domingo, 9 de junio de 2013

Aprendiendo a labrar

Era principios de marzo del 2003. Fecha en la que todos los agricultores de la comunidad empiezan a trabajar sus tierras. Primero la barbechan para después surcar y así poder sembrar la tierra.
Tenía solo 10 años. Ese día no hubo clases, así que, mi hermano mayor decidió enseñarme como trabajar la tierra. Nos levantamos a seis de la mañana, antes que nada me enseño como se debía uncir una yunta. Primero se les dio agua y maíz a los caballos, para que tuvieran fuerzas en la pesada jornada. Después teníamos que uncirlos, colocándoles unos collares y palos en dónde con riatas, amarras el arado. Posteriormente, me enseño como se debía agarrar el arado para barbechar. Al principio fue un poco complicado, ya que con mi inexperiencia no sabía cómo agarrar las riendas para controlar a los caballos. Las primeras vueltas las hice mal, pero después le halle la forma de cómo hacerle. Así estuve viernes, sábado y parte del domingo, trabajando con mi hermano. Al terminar de barbechar me enseño a rastrear (pasar una viga de madera sobre la tierra ya removida.).

Pasaron dos semanas después de haber barbechado, había llegado el tiempo de sembrar. Recuerdo que mi hermano me explico cómo usar la máquina para sembrar, me dijo que yo lo iba hacer solo, ya que él, iba a estar surcando y no podía hacer ambos trabajos, solo podía supervisarme. Debo confesar que no es nada fácil, ya que la maquina era muy pesada, pero el caballo que jalaba la maquina sabia ya como debía ir. Los primeros surcos no me salieron muy bien, pero después se me hizo más fácil. Al terminar de sembrar volvimos a rastrear, me acuerdo que teníamos que ir sobre la viga de madera para que quedara bien la tierra y el maíz saliera como debía. Al inicio iba todo bien, cuando de repente perdí el equilibrio y caí, pasando la viga sobre mí. Fue tan chistoso, parecía que no estaba ahí, ya que quede completamente lleno de tierra.


Al mes de haber sembrado, mi hermano me enseño como escardar (es el primer trabajo que se hace después de haber sembrado). Este trabajo se hace para darle forma al surco y el maíz pueda crecer más rápido. Luego a las dos semanas, me enseño a acorrientar; este es el último trabajo que se le da a la tierra. Esto lo hice durante cuatro años antes de venir al Distrito Federal a estudiar. Estas experiencias no las podre olvidar.

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